Colección Alandar, Edelvives, marzo, 2020

Destino significa «lugar de llegada», pero también «encadenamiento fatal de sucesos». Algunos piensan que nuestras acciones pueden modificar ese destino. Quién sabe. Desde luego Rodrigo, el hijo único de la familia Morales, no lo sabía ni le interesaba lo más mínimo. Quizá, si lo hubiese pensado, no hubiera sido expulsado de su tiempo, perdiéndolo todo. Un Santander de principios del siglo XIX y una vieja tuerta e inquietante le recibirán con toda su dureza.

 

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La Historia de los Raqueros de Santander

Se conocía por raqueros a los niños pobres o marginales, generalmente huérfanos, que frecuentaban los muelles de la bahía de Santander y que sobrevivían a base de pequeños hurtos y de conseguir monedas de los pasajeros y tripulantes de barcos que arrojaban monedas al mar a la espera que los pequeños las recuperasen. Los raqueros se arrojaban al mar, buceaban hasta encontrar las monedas  y salían de nuevo con sus pequeños tesoros. (De la página: https://postureocantabro.com/la-foto-original-de-los-raqueros-de-santander/)

Reseñas:

“Los niños del muelle resulta una novela entretenida, que, además de mostrar lo mucho que ha cambiado la sociedad en un siglo, hace que el lector tome conciencia sobre las diferencias sociales y las dificultades de los desfavorecidos.”, Blog Anikaentrelibros.com, leer más+