Mi novela Biografía de un cuerpo ha sido galardonada con el premio Gran Angular 2018. El miércoles 18 fue el acto de entrega de los premios que compartí con Puño, premio Barco de vapor 2018. Fue una velada increíble.

La portada del libro la ha hecho David de las Heras y su trabajo es espectacular.

Biografía de un cuerpo narra la historia de un adolescente que hace danza clásica desde pequeño y que se replantea su vida, rebelándose contra su padre, su destino y su cuerpo.

Quería indagar sobre esos adolescentes que, como hija Marta, dedican muchas horas y esfuerzo a disciplinas tan exigentes como la danza clásica y cómo esto afecta a su entorno y sus relaciones. No quería reducirlo a mi experiencia, sino, a partir de ella, tratar de ir más allá, de romper los límites de la realidad para entenderla mejor. Por ello decidí hacerlo desde la perspectiva de un chico. Quería, además, mostrar el mundo del ballet desde la visión masculina sin los estereotipos a los que estamos acostumbrados. Vivir la adolescencia desde el cuerpo de un chico me atraía poderosamente. Por otra parte, esto me permitió introducir el paralelismo con algunos episodios de la vida del bailarín Nijinsky y de su relación con su padre. A través de este personaje pude reflexionar sobre el arte, sobre la danza. Nijinsky fue considerado el mejor bailarían de todos los tiempos. Sus saltos, que se detenían en el aire, su expresión, el magnetismo de su movimiento, la revolución a la que llevó la danza son hoy toda una leyenda (no existen grabaciones de Nijinsky bailando). Era un dios sobre los escenarios, pero en su vida íntima era tímido, parco, voluble. Pasó los 31 últimos años de su vida en psiquiátricos. ¿Fue Nijinsky feliz? ¿Para qué sirve el arte? ¿Merece la pena el sacrificio de nuestra vida por él? ¿Qué es lo que nos hace “volar”? ¿Y por qué queremos volar?

 

Aquí podéis saber más: leer el primer capítulo, ver el booktrailer o la gala de entrega de los premios SM